Construyendo la Igualdad



La digitalización ha sido reconocida como un acelerador de la Igualdad de Género. Según un estudio de Accenture, la digitalización disminuiría la brecha salarial entre los géneros, y nos permitiría alcanzar la Igualdad Efectiva en 25 años, en lugar de los 60 años que nos indica la ONU.

 

Del mismo modo, la Comisión Europea calcula que en 2020 existirán 825.000 empleos vacantes en toda Europa relacionados con la informática y las telecomunicaciones, sin suficientes trabajadores/as que los ocupen, por lo que la incorporación de la mujer a los grados universitarios relacionados con la ciencia y la tecnología es una oportunidad para acelerar esta Igualdad.

 

Sin embargo, un estudio reciente, realizado por el gigante tecnológico Microsoft, ha desvelado la pérdida de interés, entre las niñas, por la Ciencia y la Tecnología.

 

Dicho estudio, para el que se entrevistaron a 11.500 mujeres de entre 11 y 30 años de 12 países europeos, refleja que, hasta los 11 años, las niñas se sienten tan atraídas como los niños por las carreras denominadas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). Pero, entre los 11 y los 15 años, pierden ese interés y no lo vuelven a recuperar.

 

Pese a que la presencia de mujeres en estudios universitarios es hoy del 54,5% (cifra que supera la media del 52,4% de la UE), en el caso de carreras como Física o Ingeniería no llegan al 30%. Y los datos son aún menos halagüeños según la mujer progresa en la carrera investigadora, ya que el número de catedráticas de universidad y profesoras de investigación del CSIC no llega al 25%.

 

¿Podemos, como sociedad, perder esa oportunidad?